
En los últimos años ha sido completamente significativo el arrollador éxito de una serie de libros dirigidos a principiantes. Estos textos prometen ilustrar al confundido lector de manera fácil y sin dolor alguno sobre un número generoso de temas académicos, científicos y de interés común. En ese sentido hemos visto títulos como: Economía para dummies, Ingles para dummies, Dejar de fumar para dummies, Póquer para Dummies, Hipnotismo para dummies entre otros otros otros más. Así pues, dichos textos tienen el poderoso objetivo de eliminar toda barrera dubitativa que imposibilite a una persona a opinar sobre algún tema de marcado interés público. Es decir, que luego de tener el libro entre sus manos (ojo, es importante leerlo de vez en cuando, recuerden que es para “tontos”) es casi poco probable que uno no pueda hacerse una idea sobre algún tema que se quiera abordar u opinar.
Más aun, me animo a pensar que dichos libros (más allá de conformar al lector con un viaje corto por las bondades de la lectura) pueden invitar a la profundización de los temas que se hayan osado a investigar. Pero de que estará informado, lo estará; que cometerá menos errores al momento de expresar sus ideas, pues los evitará. “En ese sentido”, expreso una alarmante convocatoria (a manera de dato) a los editores de DUMMIES. Por la cantidad de opiniones vertidas a raíz de la sentencia al procesado Alberto Fujimori, es necesario que esas acéfalas opiniones puedan tener una orilla calida que alimente de información y conocimiento a sus desnutridos criterios para así crear una conciencia cívica que manifieste un discurso responsable, serio y digno de ser tomado en cuenta. Así pues, me gustaría que saquen un nuevo número llamado “Fujimorismo para dummies”.
Este número hablaría de las decisiones acertadas que tuvieron los primeros años del fujimorismo en el poder, pero también de las siniestras observaciones que se deben hacer al respecto. Para explicar que la dignidad de una nación no se vende ni alquila por pan ni circo. Pero ¿cómo hacer que esto se entienda? al buen estilo Dummie. Cuando sus apasionados defensores argumentan: “si pues, mataron pero nos dieron colegios, carreteras y eliminaron al terrorismo”. Esta idea poco seria me hace pensar en la triste figura de aquellos que se dejan maltratar por un plato de comida. Espero que me disculpen pero debo ser más específico en ciertas simbologías. Ello me recuerda a aquellas mujeres que se dejan golpear por sus maridos. Y cuando se les preguntan sobre el por qué no abandonan a sus agresores, pues alegan que al final no tienen a dónde ir ni qué comer, o en el peor de los casos, lo hacen por la débil estabilidad psicológica de sus menores hijos. Damas y caballeros, el crimen es brutalidad y no se justifica con nada. Un padre u esposo que termina asesinando a su conyugue o hijo no es menos culpable porque meses antes le compró ropa o la llevo a pasear. Esto hasta el más tonto lo entendería.
Por otro lado y tocando uno de los puntos del argumento que mencionamos hace poco: “eliminaron el terrorismo” haciéndolo alusivo al caso de la figura de Fujimori, quisiera explicarlo de manera simple. Fujimori y su defensa alegaban que él desconocía del poder de Montesinos y las actividades de Colina, “él no podía conocer de los actos que se realizaban” en inteligencia u otras áreas de las fuerzas armadas en su lucha contra el terrorismo. Pero cómo alega Fujimori entonces que él fue quien derrotó al terrorismo si no estaba enterado de nada. Es decir, cuando le conviene lo recordaba y estaba enterado, pero cuando los hechos manchan de sangre e impunidad, se hace valer de los años y aduce que no sabia nada. Eso lo podría saber hasta un tonto.
Entonces, si no sabia nada fue un pésimo líder y un incompetente total en el cargo que desempeñó; y si lo sabia, pues fue uno de los peores presidentes que nuestra joven democracia conoció. Para que no nos diéramos cuenta de eso, el fujimontesinismo hizo de todo para convertirnos en unos completos tontos.
Ya para acabar, un último ejemplo simple y cotidiano. Cuando uno viaja en transporte urbano (combis y buses) o espera el cambio de luz en los semáforos, observamos todo tipo de vendedores ambulantes. Entre este grupo se ha institucionalizado el uso de menores de edad en brazos o a tientas para causar mayor compasión en los posibles compradores de los productos que ofrecen. Quién no (o al menos la primera vez) ha sucumbido al llanto o la sonrisa de un niño vendedor de caramelos. Pero, esa ternura esta comercializada y explotada por personas adultas que exponen la vida y la seguridad de varios menores hasta avanzadas horas de la noche. Limitando su descanso o el acceso a un ambiente adecuado para cualquier niño en desarrollo.
Pero aquello poco les importa si terminan llevando varios soles producto de esa explotación. En ese sentido, creo que Keiko Fujimori (lo aprendió del mejor, su padre) ha encontrado la mejor manera de seguir explotando su imagen. Ella ahora expone la imagen cansada de sus menores hijas. Las vemos a las pobres despiertas en mítines nocturnos, sonriendo a todas las cámaras acompañadas por la sonriente sombra de un padre. Con esto nos damos cuenta del calibre de las metodologías fujimoristas por la obtención de votos y simpatizantes. Artes patentadas en la última parte del gobierno del padre, con resultados comprobados y (al parecer) aun recomendados desde las carceleta de la DINOES, la base naval, la redacción de LA RAZÓN y las curules fujimoristas que a todos nos cuestan. Si que les gusta hacerse los tontos.
El fujimorismo solo tiene un interés; liberar a fujimori a como de lugar; sea culpable o culpable (no puedo dudar de su inocencia, lo siento). Es decir que no les importa para nada el desarrollo de nuestro país. De tal manera que los electores de congresistas fujimoristas regalaron sus votos e hicieron un perjudicial uso de su responsabilidad electoral al llevar al parlamento a personas que ganan dinero solo para la feroz campaña del procesado fujimori. Fíjense ustedes, de todos los congresistas fujimoristas ¿Cuántos días de la semana están en el congreso y cuántos en la DINOES? ¿Qué propuestas o proyectos de ley fueron presentados por la bancada fujimorista? ¿Saben cuánto le cuesta al estado y a todos nosotros mantenerlos? ¿Les pagamos para velar por el bienestar de todos los peruanos o solo por la de una persona?
Por todo eso y más, amigos y amigas, ya tienen una lectura recomendada.